Vestir a las niñas de rosa y a los niños de azul.
Nos dicen desde bebés, qué somos, quienes somos... No dudes, ya está escrito.
Y si eres diferente, no podrás elegir, deberás ser rosa hasta borrarte, porque no esperan otra cosa de tí.
Las pequeñas diferencias, que tu no reconocías, te etiquetaban y marcaban de por vida, ahora ven delirante que nos numeren con códigos de barras, que invasión a la intimidad, que invasión a la humanidad.
Da igual, nos gusta tenernos controlados.
Nos gusta también que existan los raros, a los que podremos criticar, a su cara miradas crueles a sus espaldas burlas infantiles.
Y mientras, a las puertas de colegios veo niñas vestidas como muñecas, el rosa las rodea como a un merengue de fresa artificial.
Se marcó una tendencia quizá ya olvidada, se recuperan las riendas contra tu liberación.
NO VISTAS A TUS HIJAS COMO UN DULCE.
SON PERSONAS QUE DEBEN APRENDER A PENSAR
¿NO?
El rosa de su infancia se fue degradando hasta una oscuridad en su adolescencia. Porque siempre pensó que era una princesa, y creía que las princesas eran felices y doradas.El rosa como representación femenina.
Ese color tan bonito no es culpable de nuestra estupidez humana.
De que se le añadan lazos, purpurinas y "JanasMontanas".