Que guay dar un paseo en verano, aunque también está eso del calor infernal... bueno es sólo un detalle, a ver si convenzo a Mike para ir a la playa, porque Nika ya está convencida y se viene seguro!
Joooo no quiereeeee, qué aburridoooo!
miércoles, 31 de julio de 2013
Tarde de veranito.
viernes, 5 de julio de 2013
Cosas de este verano.
Este verano no entraba, no había verano. Pero claro, en mi opinión estaba fenomenal. Se agradecen esos días frescos que tuvimos, fue bello mientras duró. Fue llegar el verano oficialmente según su fecha en el calendario y las nubes se han ido a París, a saludar al tipo que nos advirtió de verano atípico.... iseñor francés vuelva!
Obsesiones tiene muchas la gente, una de las que se ha implantado esta temporada es la de candy crush.... un juego bastante divertido que se basa en ser fácil casi muy fácil pero darte sólo 5 intentos. Como te quedas casi que te lo pasas te tiras obsesionado mirando tu pantalla a ver cuando pasa el tiempo y te llega una vida o cuándo te la manda algún amigo tan aplatanado por el calor como tu. Sin duda el triunfo de este juego se basa en que existan puestos de trabajo de oficina y/o 40*C en la calle.
Sobre este verano tb contarles que no hay canción del verano, son oficialmente tan malas todas que no se ha requerido ninguna en especial. Bueno, quizá los jovencitos conocen alguna que yo no, qué suena en discotecas y platos de televisión, eso nunca lo sabré.
Pues eso, qué me mandeis vidas del candy crush, y que me escribais algún comentario! Ya que estamos.
PD: ayer salí y acabe recogiendo una mesilla a las 3 de la madrugada, me gusta, como podría llevarmela a Ibiza sin que me salga más caro que comprar otra allí?
miércoles, 3 de julio de 2013
martes, 12 de marzo de 2013
Todoleccion y las nuevas tecnologias.
jueves, 7 de marzo de 2013
el adiós de la esperanza
la esperanza se ha asomado en cada habitación que le acostamos, en el hospital y en su casa y más tarde en nuestra casa. finalmente, en este nuevo hospital la esperanza se asomó para despedirse personalmente.
y estando escribiendo esto junto a él, todavía consciente de todo y en plenas facultades de su inteligencia, le oigo como aborrece con algún que otro gemido la broma del destino, la venganza de la vida del que tanto la ha vivido. como si hubiera gastado toda la vida que le tocaba antes de tiempo, y ahora se le escapa de entre las manos sin poder hacer nada, joven y con la vista, oído, tacto... todo intacto. Sólo ha envejecido su pulmón, el resto de su cuerpo es consecuente con la misma edad que todos vivimos. sólo se ha desgastado, estropeado y disfuncionado su interior, pero suficiente para robarle su vitalidad. y cuando empiezan a aparecer estas cosas en la vida, estas penas de esperanzas que se despiden en tu familia, y toman de la mano a tus seres queridos en sus últimos días, me acuerdo de antiguos y actuales amigos, y pienso qué no daría por vivir la alegría de ser jovenes y sanos.
*(como siempre... no pongo mayúsculas cuando me aqueja lo que escribo)
miércoles, 16 de enero de 2013
Tengo frío.
¡pues si nos conocemos! no hace falta que tengas frío!! en fin... pasando de todo, que diría con 5 años menos.
En estos tiempos averiados en los que nos gustaría no ir a trabajar pero vamos, y nos gustaría vivir bien pero sin trabajo no podemos.
Somos esclavos de nuestras pretensiones.
De nuestra avaricia de objetos y de nuestras granas locas de preservar nuestra salud para ser eternos.
Vaya mierda despampanante la vida actual.
Tan bonita, tan limpia, de coches utilitarios y tranvias que atraviesan las calles de peatones sonrientes que esperan en las aceras a que su semáforo se ponga en verde.
Que gran metida, vaya trola la civilización. Me pregunto si todavía alguien se lo cree. Si hay alguien que nunca se pone malo o le da frio o se quedó sin voz... para no ir al cole o al curro.
domingo, 23 de diciembre de 2012
La Navidad está rota.
jueves, 16 de agosto de 2012
Cuando lees, ¿escribes?
Es muy común tener un resfriado, y nadie (mentalmente cuerdo) piensa que eres un rarito por ello, ni que ya no te levantarás de la cama jamás, en cambio, tenemos estigmatizado el problema psicológico, si padeces aletargamiento, depresión, ira... lo achacan a que eres así, y no cambiarás. Cree el mundo que no puede tenerse una enfermedad sólo un tiempo, una semana, como una gripe, tres días de subida, estabilidad en el mal y dos días de bajada... nadie lo cree. El dolor mental te culpa y te convierte en un ser "loco" insalvable, y que por nunca jamás tendrá cabida entre los otros. Así, todos los que reconocemos nuestra mente, con sus lagunas, con sus momentos buenos y malos, sentimos que es para nosotros, que no podemos explicarle a nadie nuestra locura, que nos sentimos mal, y que quizá esas cosas que nos hieren tanto esos días las obviemos al mes siguiente y podamos ser felices y transmitir una sonrisa perfecta y sincera. Aprendemos a comernos nuestras dudas y sentimientos, pero los cercanos lo pagan. Los que conviven con nosotros pueden ver nuestras dos caras y a veces incluso... seguir queriéndonos.
Tras el resfriado de la mente, en el que soy infeliz por varios motivos que a veces se repiten en otros resfriados mentales... consigo rescatar mi creatividad. Es como mi antibiotico, mi salvavidas redondo y naranja.
Entonces son los dos caminos necesarios y convergentes para mi felicidad. El curarme del resfriado y el largo tiempo de paz y calma que libera mis manos. Tras el dolor mental vienen las ideas, épocas de riqueza creativa, y si le sumo la calma, el no tener problemas con familia, trabajo o amigos, consigo entonces las manos, las ganas de escribir ya no son tan sólo ganas, sino que mis manos toman el ordenador, lápiz o bolígrafo y escriben. También a veces de la pena durante la enfermedad del alma se pinta, o se escribe, pero son obras que suelen producirme dolor, pasa el tiempo y las miro con algo de vergüenza por haber abierto demasiado mi alma, dejando que se escapara algún secreto que yo veo muy obvio. Luego me tranquiliza que no todo el mundo lo ve así de sencillo, entonces mi armadura se relaja, y vuelve a su posición natural. También salen obras de la pena que me dan ganas de destrozar, porque me siento estúpida o siento que lo son, no pasa nada, suelo calmarme, todo vale en esta representación mía a modo de diario.
Lo que quiero decir, es que ahora, en vacaciones (después de un tiempo en el que he sentido que sabía qué hacer con mi vida), he leído mucho y con mucha paz, he rescatado mi creatividad forzada últimamente en trabajos menores para que no se durmiera, y siento que vuelvo a ver palabras y formas claras en mi mente, que quiero verter de cualquier forma, y transmitir (no sé por qué, quizá piense sobre eso otro día).
La cosa, es que leer tanto y con ganas me hace sentir que no me faltan palabras para escribir, y que no tengo ese silencio en las manos, ese blanco del papel del diario o de una hoja de edición en el ordenador. No sé si he encontrado a los escritores que me animan, que los vea vulnerables y con ganas de levantar la mano para pedir su turno (como yo), quizás es eso, que de tanto leer me animé, y que como no tengo graves problemas ni enfermedad mental temporal, pues... simplemente... tengo mucho que escribir. Y eso, pues me gusta oye.
lunes, 13 de agosto de 2012
El Wild West del Sureste.
Esas olas de mar cálido y transparente que ondean cuando miro a lo lejos traducen mis pensamientos en desánimo al caminar, pero por mucha poca alegría que tenga en cada paso no puedo aflojar, la amenaza parece ser peor que una leve sed. Llevo agua en el bolso pero empieza a estar caliente, llevo 5 kg en la mochila, no es mucho, hice bien.
La sombra es la sombra de lo que un día fue sombra pues no te protege del calor y pareciera que el sol se burla de las paredes de los edificios. Las aceras están limpias pues quedamos pocos salvajes en la ciudad. Veo las calles llenas de pintadas, como si los jóvenes las firmaran antes de abandonar la ciudad cuando era bulliciosa. Los abanicos deberían ser la banda sonora de la calle, pero a penas oigo el mio. Ya llego a la otra parada de autobús, en un kiosco me compro un granizado de limón, algunas personas charlan en la calle, no las veo tan deshechas como a mí, pero lo están, si pongo el oído les oigo quejarse del calor, las mismas quejas que proclamo dentro de mi cabeza. Cada uno con su lenguaje pero el sentimiento de convertirse en un gran huevo frito es común en los pocos que quedamos en estas calles.
No tenemos las bolas de hierba seca de las películas pero aquí pasan los pequeños autos escoba del servicio de la comunidad y se les escucha, son coches eléctricos, pero se oyen sus cepillos barriendo la nada, algunas colillas.
Llegan autobuses pero no son el mio, desprenden vapor ardiente como cafeteras que expulsaran el humo en bruma. Me lo escupen a la cara por incauta. Algo más de media hora, a lo lejos llega mi autobús y me preparo ilusionada, no es el único calor que pasaré, he venido para quedarme una semana, retarme yo contra la alerta roja por temperaturas, retarme contra la ausencia de brisa marina, quizá busque un ejército. Desde mi comedor he visto en la morera joven una mantis religiosa, muy quieta, ella es la primera aliada que encontré sigue en la misma rama desde la primera hora en que pisé mi casa. Este medio día vi un ciervo volador, es mi estratega, los gatos quisieron cazarlo pero no consiguieron nada mas que cinco minutos de juego, este bichejo es parte de mi equipo. Qué pena que la cámara de fotos tenga un macro tan patético, quería presentaros a algunos de mis aliados, esperamos hacernos más fuertes y no desechamos la idea de aliarnos con más. Por ahora soy fuerte y me apoyan. Si me ven aflojar quizá se revelen, nunca tuve el mando así que no sé que cuidados hay que tener. Me quedan unos días hasta que abandone el sureste peninsular con mi rehén, mi madre, que me la llevo una semana a Ibiza, más vale que este salvaje oeste se porte bien y no siga tan caluroso. Sino... ¿quién podrá batallar contra esta ciudad?
